Probablemente a estas alturas todos hemos oído hablar de que el 31 de enero de 2020, el Reino Unido dejó de formar parte de la Unión Europea en virtud del derecho que le otorga el artículo 50 del Tratado de Lisboa y que, pese a estar lleno de complicaciones, el proceso de negociación entre ambas partes ha culminado en la firma del Acuerdo de Retirada o “Withdrawal Agreement”, que en su Título II regula los derechos relacionados con la residencia. Quizá lo que no sabemos es que, en virtud de este título, el Reino Unido ha creado el “EU Settlement Scheme” (EUSS) o sistema de registro de ciudadanos de la UE, mediante el que se protegen los derechos de los ciudadanos europeos que viven o desean vivir en el Reino Unido.
Pero, ¿cómo funciona? El EUSS establece dos posibles estatus para los ciudadanos europeos y sus familiares: el “settled status” o permiso de residencia indefinido, destinado a personas que llevan 5 años o más residiendo en el Reino Unido; y el “pre-settled status” o permiso de residencia temporal, para aquéllas que llevan menos de 5 años en el país. Más allá de consideraciones de naturaleza técnica, la principal diferencia entre ambos es el tiempo que se puede permanecer fuera del país sin perder este permiso de residencia. En el caso del “settled status”, la persona puede ausentarse hasta 5 años del Reino Unido sin perder su derecho a volver a residir y trabajar en el país. Sin embargo, personas que tienen el “pre-settled status” únicamente pueden ausentarse 6 meses por cada 12 meses del Reino Unido. ¿Por qué? La legislación europea establece que para que la residencia en un Estado se considere efectiva, se debe estar en el país la mitad del año más un día, por lo que si una persona con “pre-settled status” no cumple con este requisito, perdería su cómputo de tiempo residido en el Reino Unido. ¿Y por qué es importante el cómputo? Una vez se cumplen los 5 años de residencia efectiva en el país se debe intercambiar el “pre-settled status” por el “settled status”.
Ahora bien, el EUSS no es indefinido en el tiempo. ¿Qué significa esto? En primer lugar, implica que únicamente se aplica a las personas que residan en el Reino Unido antes del 1 de enero de 2021. Es decir, el último día para entrar en el Reino Unido y poder beneficiarse del EUSS es el 31 de diciembre de 2020 -fecha en la que, según el Acuerdo de Retirada, termina el período transitorio-. En segundo lugar, es importante tener también en cuenta que se ha establecido como fecha límite para realizar el registro en el ‘EU Settlement Scheme’ el 30 de junio de 2021. Esto implica que aquellas personas que entren en el Reino Unido para residir o trabajar a partir del 1 de enero de 2021 estarán sujetas a la nueva ley de inmigración británica, de la que todavía no se sabe mucho pero que parece que conformará un sistema estricto en el que quizás se precise un mínimo de ingresos anuales o tener un contrato de trabajo cuando se entre al país.
Parece que dentro del torbellino político y jurídico en torno al Brexit hay un “oasis” en torno al futuro de los ciudadanos de la UE que residen en el país. Habrá que esperar a ver la nueva ley migratoria del Reino Unido para comprobar si esta estabilidad se mantiene.